1. Descripción de la práctica:
El objetivo principal de esta práctica es hablar sobre la charla que las alumnas y alumnos de la asignatura Educación para el Desarrollo Personal, Social y Medioambiental recibimos de la mano del matrón pediátrico Salvador Grau el día 4 de marzo de 2016.
En primer lugar, Salvador Grau nos contó que una
emergencia es una situación grave que no requiere espera, por ejemplo, un atragantamiento, asfixia, reanimación cardiopulmonar, etc., y que ante accidentes infantiles la mejor opción es formarnos en el tema en lugar de sobreprotegerlos (
www.rcpenlaescuela.com).
Nos habló también de los tipos de intoxicaciones (por inhalación, ingestión o contacto), mayormente debidos a los envases excesivamente atractivos de la mayoría de productos, que consiguen llamar mucho la atención de los más pequeños.
En cuanto a los primeros auxilios, son los cuidados inmediatos, adecuados y provisionales prestados a las personas accidentadas, antes de ser atendidas por personal sanitario.
También se habló sobre los sistemas de retención infantil, ya que la mayoría de accidentes en menores ocurren porque un 50% de los asientos para niños y niñas se encuentran mal colocados: éstos deben ir a contramarcha el máximo tiempo posible, como mínimo hasta los 15 meses o 18kg. También debemos tener en cuenta que el asiento central es el más seguro.
En caso de accidente, lo que nunca debe hacerse es, entre otras cosas, mover al niño o niña hasta que las condiciones sean las adecuadas, dejarlo solo, perder tiempo, darle de beber mientras se encuentra inconsciente, etc.
En cuanto a la obstrucción de las vías respiratorias, suele deberse a cuerpos extraños, como pueden ser frutos secos, objetos metálicos, restos de alimentos, globos, etc., y la mayoría de las veces se consigue expulsar mediante la tos.
Para las obstrucciones de vías aéreas se pueden dar tres situaciones:
1. Lactante o niño/a consciente con tos y respiración efectivas.
2. Lactante o niña/o consciente con tos no efectiva.
3. Lactante o niña/o inconsciente.
Para ello existe un modo de actuación, que se trata de dar 5 golpes en la espalda, 5 compresiones torácicas y vuelta a empezar hasta que eche el objeto o pierda el conocimiento y tengamos que empezar con la reanimación.
Si esto ocurre con un niño o niña de más de un año, lo primero que hay que hacer es proporcionarle tranquilidad. Después, le pondríamos la mano en el pecho inclinado hacia delante y daríamos 5 golpes en la espalda. Después haríamos la maniobra de Heimlich, que consiste en colocar la mano formando un triángulo entre el esternón y la zona del pubis (sobre el ombligo más o menos) y comprimir fuerte casi levantándolo en peso (45º en dirección a nuestro cuello). Si estuviera mareándose, se hace sentada en una silla o arrodillado. Si no pudiésemos abarcar a la persona, debemos colocarla contra la pared y presionar en el esternón. En cambio, si se ha caído al suelo inconsciente se pasa directamente a la reanimación.
Para practicarnos esta maniobra a nosotras mismas, debemos colocar el puño sobre el ombligo mientras se sostiene dicho puño con la otra mano. Nos inclinamos sobre una silla o encimera y llevamos el puño hacia nosotras con fuerza y presionando hacia arriba.
La reanimación cardiopulmonar básica pediátrica (RCP) hay que realizarla antes de los 4 minutos, ya que cada minuto disminuyen un 10% las probabilidades de supervivencia.
El ABC de la reanimación cardiopulmonar según recomendaciones europeas es el siguiente:
A. Airway: permeabilidad de vías aéreas. (Poner a la persona de lado o echarle la cabeza para atrás para que no se trague la lengua ni se ahogue con el vómito)
B. Breathing: respiración.
C. Circulación: control cardiocirculatorio.
Protocolo RCP:
Comprobar inconsciencia -> pedir ayuda -> abrir vía aérea (echar la cabeza para atrás) -> comprobar la respiración.
¿Respira?
Sí -> posición lateral de seguridad a la izquierda.
No -> 5 ventilaciones de rescate tapando la nariz -> Buscar signos de circulación -> Iniciar 30 compresiones torácicas (a ritmo de contar con la "i" o de canciones como Staying Alive o La Macarena) + 2 ventilaciones. Repetir hasta que venga la ambulancia o la persona recupere la consciencia.
Es importante recordar que en la espalda siempre se dan golpes y en el pecho compresiones. Si hay un accidente en una piscina, la cabeza tiene que estar hacia atrás y ladeada para que el agua salga correctamente. Primero hay que colocar a la persona "boca abajo" para que salga el agua y en una superficie dura.
Cuando una persona pierde el conocimiento existen dos alternativas:
-Si está mareada y pálida, elevamos sus piernas 90º.
-Si está inconsciente, la ponemos en la posición lateral de seguridad.
Otro tema a tratar fue el de las lesiones traumáticas, considerándose traumatismo cualquier agresión que sufre el organismo a consecuencia de la acción de agentes físicos, químicos o mecánicos. Cuando esto ocurre se debe colocar frío.
En cuanto a las heridas, existen cuatro tipos:
-Escoriación: arañazo más o menos amplio.
-Heridas contusas: producidas por un golpe.
-Heridas incisas: producidas por un objeto cortante.
-Heridas penetrantes: son pequeñas pero muy profundas.
Cualquier parte del cuerpo que, debiendo estar dentro de éste, esté fuera, se debe mantener húmeda. Ante toda lesión en el pecho hay que mantener a la persona sentada. Ante una herida hay que presionar y nunca quitar la primera gasa y poner nuevas, aunque se llene todo de sangre; vamos poniendo más encima si se empapan o quitamos las demás, pero nunca la primera.
Pueden surgir complicaciones del tipo: hemorragia, dolor, infección o sutura.
Ante una herida debemos actuar de la siguiente forma: primero, limpiamos la herida con agua y jabón o con suero fisiológico, si hay cuerpos extraños visibles, los sacaremos con agua abundante y, por último, limpiaremos la herida desde el centro hacia el exterior con una gasa estéril.
En cuanto a los cortes y rozaduras, algunos de los consejos que debemos seguir son: limpiar muy bien la herida con agua y jabón, utilizar un cepillo si está muy sucia, secar con pañuelos limpios o cualquier tipo de tela, no mezclar yodo con mercromina, etc.
Si nos encontramos con el caso de un objeto clavado, debemos tener en cuenta que nunca hay que quitarlo, sino inmovilizarlo para que no haga más daño dentro del cuerpo.
En el caso de una hemorragia nasal o epistaxis, debemos colocar la cabeza inclinada hacia delante, nunca tragar la sangre y presionar la nariz con dos dedos cerca de los huesos nasales durante 10 minutos. Debemos escupir la sangre que llegue a la boca y si a los 10 minutos sigue sangrando repetir el proceso. A poder ser, es recomendable no sonarse en unas horas y poner una gasa empapada en agua oxigenada.
Las quemaduras son accidentes frecuentes en la infancia que están producidas por fuego, líquidos calientes, productos cáusticos, electricidad, el Sol, etc. Pueden ser:
-De primer grado: epidérmicas. Son rojas, dolorosas al tacto, sin ampollas y curan en 3-6 días sin dejar cicatriz.
-De segundo grado: dérmicas superficiales o dérmicas profundas. Se deben de tratar lavando con agua fresca durante 10 minutos, nunca con agua a presión y no romper las ampollas, para mantenerlas intactas debemos aplicar un antiséptico y vendaje oclusivo.
-De tercer grado: subdérmicas.
Para las lesiones en los ojos los consejos son: no frotar, lavar con agua o suero fisiológico y estar 20 minutos debajo del agua en el caso de que hubiese caído algún tipo de ácido.
En el caso de una persona que haya sufrido un traumatismo craneoencefálico, en el caso de que se quedase parada, debemos hacerle preguntas y comprobar que puede mover las piernas.
Si el traumatismo se da en extremidades, puede ser un esguince, que se trata de una lesión ligamentosa y hay que poner frío local, un vendaje que comprima la zona, y la persona debe mantener reposo y el miembro elevado.
Cuando un niño o niña sufre convulsiones febriles, debemos ponerle en la boca una gasa o paquete de pañuelos para que no se muerda.
Si nos encontramos ante una intoxicación por medicamentos o por alcohol, debemos provocar el vómito utilizando agua con sal, metiendo los dedos en la garganta, etc. Cuando la persona ha conseguido vomitar, debemos darle zumo o algo dulce porque con el alcohol baja el azúcar.
En cambio, si la intoxicación es debida a jabón, debemos darle una cucharada de aceite de oliva.
En cuanto a la ingestión de pilas, no sirve de nada provocar el vómito, ya que pesan mucho. Lo que podemos hacer es darle a la niña o niño una dieta rica en fibra y esperar.
Las picaduras pueden ser también peligrosas, ya que si la persona es alérgica puede llegar a tener un shock anafiláctico. Los síntomas son:
-Leve: picor en los ojos y boca, urticaria.
-Moderada: náuseas, vómitos, ahogo.
-Grave: pulso débil, inconsciencia.
Para tratar la picadura de una avispa se debe aplicar vinagre, y para la de una abeja, amoniaco.
Para terminar, se explicó lo imprescindible que todas debemos tener en un botiquín: pomada antiquemaduras, pomada para reacción cutánea, etc. Y, como docentes, siempre debemos tener el consentimiento de las familias para aplicar fármacos.
Además, siempre debemos llevar los siguientes números de teléfono encima:
- Urgencias: 112 / 965 144 000
- SAMU: 061
- Instituto Profesional de Toxicología: 915 620 420
2. Aprendizaje personal:
Como experiencia personal, ésta ha sido una de las prácticas que más interés y motivación ha provocado en mí, ya que el conocimiento de los primeros auxilios en la infancia, e incluso en la edad adulta, es muy importante en nuestra profesión como docentes y realmente no tenemos suficiente información sobre este tema. De hecho, durante el grado solamente hemos oído hablar de esto a través de esta charla y del curso que se hizo poco después en Alicante. Es una pena no haber podido asistir a éste por las fechas, pero en un futuro me gustaría encontrar otro parecido y formarme en primeros auxilios ya que, como he señalado anteriormente, es de vital importancia que futuras maestras y maestros tengan esos conocimientos para tranquilidad de toda la comunidad educativa y, en especial, de las familias.